La geometría de la Sagrada Familia

La grandeza de una construcción es algo que se da en función de todas las cualidades que reúne. Observar la Sagrada Familia es algo que a todo el mundo impresiona, por su belleza y por su originalidad. La estética de sus formas, sus magníficas esculturas, los impresionantes efectos lumínicos de sus vidrieras… Todos estos elementos son capaces de despertar admiración por parte del observador, pero, si además de esto, se entiende la geometría de la Sagrada Familia y el por qué de su rebuscado diseño, seguro que puede contemplarse todo el conjunto como una obra de arte y como la construcción excepcional que sin ningún lugar a dudas es.

La geometría y la arquitectura son dos conceptos que van íntimamente ligados y eso lo demuestra la gran cantidad de construcciones realizadas a lo largo del tiempo. La pirámide de Giza y el Partenón se diseñaron geométricamente en función del número pi. En el renacimiento, los grandes arquitectos, escultores o pintores usaban la sección áurea como base geométrica en todas sus obras, como es el caso de Leonardo da Vinci. Y Gaudí no iba a ser menos.

Gaudí concebía la geometría como un recurso que favorecía el diseño de los procesos constructivos e intentaba sacar el máximo aprovechamiento de las fórmulas tradicionales para conseguir una estabilidad en las construcciones que concebía. Y todo ello mezclado con una fuerte carga de simbolismo y respeto por la naturaleza. Solo de esta forma, podremos entender la geometría y los simbolismos de la Sagrada Familia.

La geometría de la Sagrada Familia como concepción estructural

Gaudí tenía planteada al poco tiempo de recibir el encargo de las obras de dirección toda la geometría de la Sagrada Familia, tanto estructuralmente como dimensionalmente. Si nos fijamos en todas las fachadas, van sufriendo una transformación desde el gótico inicial a una modernidad sorprendente debido a la geometría reglada de sus formas.

De esta forma, pasamos de unos ventanales neogóticos situados en los niveles inferiores a unos rosetones compuestos con un óculo central rodeados por agujeros con formas hiperbólicas, que indican una arquitectura mucho más moderna. Todo esto para llegar a los ventanales superiores organizados con rosetones centrales elípticos causando una gran armonía en su conjunto.

El camino geométrico recorrido por Gaudí en la Sagrada Familia no solo tenía fines estéticos, sino que además estaba cargado de diferentes simbolismos, estando a caballo entre las formas que pueden encontrarse en la naturaleza y todo el conjunto que representa la vida de Jesús. Esto hace que muchas de las formas de la Sagrada Familia están diseñadas con complejos conceptos geométricos, y algunas de ellas además con un tremendo carácter simbólico. Veamos algunos de sus ejemplos.

El 12 como simbolismo especial de la Sagrada Familia

12 eran los apóstoles de Jesús, y como tal, este número está muy presente en la geometría de la Sagrada Familia. Gaudí utilizó este número como base para muchas de las proporciones del templo. Por ejemplo, si se divide la longitud total de su planta (90 m) entre 12 resulta 7,5.

Esta medida es la que ordena toda la planta del templo; las columnas están separadas por este número, la separación del pasillo central es el doble que ese número, la anchura total de las puertas de acceso son 4 veces ese número… Y así sucesivamente.

Todas las proporciones que tienen los elementos constructivos, involucran a los divisores del 12, de esta manera, el simbolismo de la Sagrada Familia está representado en los apóstoles del Señor.

Los elipsoides en las columnas

La naturaleza para Gaudí era muy importante y prueba de ello podemos verlo en muchas de las formas de la Sagrada Familia. Las columnas interiores de la nave, simbolizan el crecimiento de los árboles, y como diseño geométrico utilizó el elipsoide, como columna de doble giro.

Aparte de conseguir una alta estabilidad, este diseño aporta un efecto estético y visual cautivador. Cada columna tiene su base en forma de estrella y a medida que van creciendo, giran de derecha a izquierda convirtiéndose en un círculo. De esta forma, cada columna se convierte en un árbol y con sus ramas sostienen las diferentes bóvedas del templo.

Los paraboloides, una de las formas de la Sagrada familia predominantes

Los paraboloides son superficies alabeadas de sección parabólica que se originan con el desplazamiento de una línea recta encima de otras dos que están cruzadas en el espacio. Hay muchas formas en la naturaleza donde es posible encontrar un paraboloide, por ejemplo en la base de los troncos de los árboles.

Gaudí incorporó esta figura dentro de la geometría de la Sagrada Familia en diferentes partes del templo, como por ejemplo en la cúpula de la sacristía, a la hora de crear las superficies de enlace entre las bóvedas y las columnas de la fachada de la Pasión, así como en diferentes torres y sacristías. El arquitecto simbolizaba esta estructura geométrica con la Santísima Trinidad.

Estos son algunos de los ejemplos de geometría de la Sagrada Familia. Y es lo que nos ha llegado a nuestros días gracias a toda la información que pudo salvarse y que se resume en bocetos, escritos, diseños y maquetas. Pero, teniendo en cuenta la genialidad de Gaudí, seguro que hasta el más mínimo detalle de la Basílica está planteado y diseñado de acuerdo a una razón.

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