Las escaleras de caracol de la sagrada familia

Gaudí diseñó la Sagrada Familia con una altura que representara el camino que debe recorrer el hombre para llegar al cielo. Para ello, diseñó este espectacular templo y lo dotó de una altura tal, que una vez construido, será la iglesia más alta del mundo. Y además, el hombre tendría el placer de ascender por él mediante las escaleras de caracol de la Sagrada Familia.

Como todo elemento diseñado por Gaudí, la forma de las escaleras de caracol de la Sagrada Familia están inspiradas en la naturaleza. Y para estas, la inspiración fue tomada de un caracol marino denominado torrecilla. De las 18 torres diseñadas, 13 de ellas son accesibles al público, las 12 de los apóstoles y la torre central, la de Jesús. Y todas ellas tienen escaleras de caracol, para que podamos estar lo más cerca del cielo posible.

Pero, debido a los más de 130 años que dura la construcción de la Sagrada Familia, ha sido necesario rediseñar ciertas partes al objeto de modernizar tanto sus soluciones constructivas, como por la necesidad de incorporar ciertos elementos modernos que a finales del siglo XIX no existían. Como un ascensor.

Y por ello, para poder subir a la torre de Jesús, el equipo de dirección de las obras ha tenido que buscar soluciones que pudieran compaginar el uso de las escaleras de caracol, con un espacio interior nuevo destinado al ascensor. Esta es la historia de cómo se ha podido llegar a la solución magistral de construcción de las escaleras de caracol de la Sagrada Familia en la torre de Jesucristo.

Las escaleras de caracol de la Sagrada Familia en la torre de Jesús

Para entender bien cuál es la forma de las escaleras de la Sagrada Familia en la torre de Jesucristo, es necesario comprender cómo está diseñada. Y para ello, debemos diferenciar dos aspectos importantes en su construcción: Por un lado el exterior de la torre, y por otro, su interior, un espacio diseñado como el camino que debe recorrer el hombre para subir al cielo.

Como consecuencia de todo ello, podemos decir que en realidad, existe una torre dentro de otra torre, y esta estará compuesta por un núcleo formado por las escaleras de caracol de la Sagrada Familia y por un ascensor. Evidentemente, es fácil comprender que en el momento de que la torre de Jesús fue diseñada por Gaudí, no estaba previsto el ascensor, ya que este es un elemento moderno. Y por consiguiente, el diseño inicial ha tenido que ser retocado, respetando al máximo el diseño original de las escaleras, aunque modernizando su sistema constructivo.

La forma general de la torre interior es la de un hiperboloide, estrechándose en su parte central y ensanchándose en la superior. En su parte más alta, el núcleo se ensancha hasta llegar a tocar la pared de la torre exterior. Como resultado de todo esto, a medida que se va ganando en altura, las escaleras de caracol se van separando del ascensor. La consecuencia de todo esto, es que en el último tercio del recorrido, los escalones tienen que ser volados (empotrados en el muro del núcleo y suspendidos en su interior).

Por si estructuralmente esto ya presenta una cierta complejidad, hay que añadir otro inconveniente: Las aberturas que tienen los pilares interiores del núcleo. Estos dejan grandes agujeros en su centro con forma de grandes arcos parabólicos de diferentes alturas, que van creciendo a medida que la torre sube en altura. Por lo que, para la construcción de la escalera, habrá que solucionar las diferentes zonas que no dispongan del apoyo exterior, debido a las aberturas existentes.

La estructura de la escalera

A la hora de plantearse la construcción de la torre de Jesús, había una premisa que era fundamental, y era que fuese totalmente visitable y accesible para que el hombre pudiera llegar lo más cerca del cielo posible. Sin ella, toda la idea de la Sagrada Familia no tendría objeto. Pero además, había que construirla con piedra maciza y esto ya era un gran reto estructural, porque había que idear un sistema que permitiese sostener todo el peso de los escalones a lo largo de todo el recorrido.

Una de las complejidades era dar con el sistema adecuado en aquellas zonas donde era necesaria su construcción en voladizo, ya que el propio peso de la piedra podría provocar una inclinación en los escalones. Además, otra de las condiciones era que la estructura debía ser lo más ligera posible para realzar la estética del conjunto y, al mismo tiempo, había que superar esos tramos en los que no había fijación interior a causa de la abertura de los pilares.

Y la solución a todo esto ha sido construir las escaleras de caracol de la Sagrada Familia en la torre de Jesús mediante piedra tesada. De esta forma, se puede compensar esa carencia de peso y además, garantiza la estabilidad en todos y cada uno de los escalones, estén empotrados o volados en su totalidad.

A día de hoy, aún se continúa elevando al cielo la torre de Jesús y con ella las escaleras de caracol de la Sagrada Familia. Gracias a Gaudí como mente creativa y al ingenio técnico de los responsables de las obras del templo, en poco tiempo todos nosotros podremos estar más cerca de nuestro Creador.

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