Gaudí y la Sagrada Familia

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La Sagrada Familia es un templo extraordinario y único diseñado por el arquitecto Antonio Gaudí. Su construcción ha durado 135 años, pero se espera terminarla por completo en 2026. El diseño original fue de Francisco de Paula del Villar, siguiendo las pautas tradicionales de la época, muy marcadas por los elementos góticos. Cuando Gaudí tomó el mando del proyecto, lo transformó en una propuesta ambiciosa para construir la iglesia del futuro.

El arquitecto de la Sagrada Familia

La Sagrada Familia es la obra maestra de Antonio Gaudí. La idea fue concebida por Josep María Bocabella después de un viaje al Vaticano en el que consideró que Barcelona debía tener un templo importante, similar a la Basílica de Loreto. Con esa idea en mente, fundó la Asociación Espiritual de Devotos de San José, a través de la cual gestionó las donaciones privadas para construir el templo durante las primeras etapas de la construcción. Durante décadas, la Sagrada Familia también recibió fondos privados de donaciones o limosnas que fueron para uso exclusivo de la construcción del templo.

La construcción de la Sagrada Familia se inició en 1882 bajo la dirección de Francisco de Paula del Villar, siguiendo pautas arquitectónicas tradicionales con elementos neogóticos. Sin embargo, tras diferencias técnicas sobre varios temas, dimitió y fue reemplazado por Antonio Gaudí, que se hizo cargo del proyecto y lo cambió radicalmente.

Desde ese momento trabajó en la Sagrada Familia, junto a otros proyectos como el Palacio Güell, Casa Botines, Bodegas Güell, Casa Calvet, Bellesguard, Park Güell, Casa Batlló y Casa Milà. En la Sagrada Familia, Gaudí llegó al culmen de su estilo naturalista, creando una síntesis de todas las soluciones y estilos que había implementado hasta entonces.

En referencia al tiempo que estaba tomando la construcción del templo, se dice que Gaudí comentó: “Mi cliente no tiene prisa”, refiriéndose a Dios. El diseño de La Sagrada Familia no tiene una sola línea recta porque, según Gaudí, no existen en la naturaleza, y al ser un templo que refleja la naturaleza, la vida y la muerte, no debería tenerlas.  La construcción ha dependido exclusivamente de donaciones privadas desde el inicio, esa una de las razones por las cuales su construcción ha sido tan lenta. La otra es la irrupción de la Guerra Civil Española en 1936, en la que la cripta y el taller de Gaudí fueron atacados por revolucionarios que prendieron fuego a ambos lugares, quemando gran parte de los planos y diseños de Gaudí.  Por fortuna, algunas de las instrucciones y dibujos quedaron intactos, lo que permitió a nuevos arquitectos como Francesc Quintana, Isidre Puig y Luis Bonet retomar la construcción haciendo su mayor esfuerzo para mantenerse fieles a la visión de Gaudí.

Antonio Gaudí trabajó en el templo hasta el día de su muerte. Fue golpeado por un tranvía cuando se dirigía a la iglesia para su oración habitual y debido a su aspecto de mendigo, no recibió ayuda de inmediato; para cuando se le reconoció al día siguiente, su condición de salud era muy grave. Falleció el 10 de junio de 1926 y fue enterrado dos días después en medio de un multitudinario funeral en la capilla de Nuestra Señora del Carmen, en la cripta de la Sagrada Familia. 

Hoy en día, la Sagrada Familia aún recibe donaciones, pero la mayor parte del dinero usado para sus obras proviene de las entradas para acceder al templo. El edificio recibió el nombre de templo expiatorio porque su construcción no es financiada por ningún gobierno o fondos de la iglesia.

Maqueta de la Sagrada Familia

Gaudí prefirió el uso de la arquitectura de modelado al dibujo; especialmente modelos hechos de cadenas que colgaban del techo, o cuerdas con pequeños pesos adheridos a ellas. El proceso de experimentación con estos modelos le llevó a descubrir una forma de utilizar las técnicas tradicionales de albañilería catalana, con formas nuevas y más complejas. Una cadena que está suspendida de ambos extremos da como resultado una curva de catenaria que distribuye la carga estática de forma natural -tensión, en este caso- y uniformemente entre los eslabones de la cadena. Gaudí aplicó esta analogía tensión-compresión a cadenas que cuelgan de cadenas de forma asimétrica, lo que le permitió diseñar una arquitectura mucho más fluida.

Se sabe que Gaudí trazó el contorno del templo que estaba diseñando en una tabla de madera, a escala 1:10, que luego colocó en el techo. Colgaría cuerdas en los puntos donde se colocarían las columnas. Luego, colocó pequeños sacos llenos de bolitas de cada uno de los arcos de catenaria formados por los cordones. Fotografiaría el modelo desde varios ángulos hasta alcanzar la forma exacta de la estructura de la iglesia, sabiendo por el modelo con precisión dónde irían las columnas. El modelo original está expuesto en Barcelona.

La inspiración de Gaudí

Gaudí fue un arquitecto excepcional, y transfirió toda su pasión y dedicación a su trabajo. Quería que la Sagrada Familia destacara en todos los sentidos, y eso se nota en la iluminación y las columnas del edificio.

Iluminación principa

Gaudí pretendía superar el estilo gótico y quería lograr el máximo contraste en la composición lumínica tradicional del arte. Proyectó las vidrieras más transparentes en las partes más altas para dejar entrar la luz natural y brillar sobre los mosaicos y la bóveda dorada que caracterizan la nave. Además, las ilustraciones y textos están ubicados en las ventanas inferiores, donde los visitantes pueden verlos y leerlos mejor. También usó vidrio emplomado para permitir que las ventanas estuvieran vivas, pues les permite moverse, expandirse, contraerse y elegir el color adecuado para cada pieza.

Columna de doble torsión

Para las columnas, Gaudí quiso diseñar una nueva versión con el objetivo de destacar sobre los modelos anteriores. Para ello, agrupó tres modelos básicos: columnas lisas y cilíndricas, columnas griegas y columnas salomónicas. Estudió cada modelo y se le ocurrió uno nuevo: la columna de doble trenzado, que comienza con una estrella para terminar en un círculo. Es más delgada en la parte superior, lo que le da un aspecto más esbelto y elegante; además agrega más estrías hasta que finalmente se convierte en un círculo.