Sagrada Familia Historia

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La historia de la Sagrada Familia, también conocida como Basílica de la Sagrada Familia o la Catedral de Gaudí, empieza en 1882 con las primeras labores de construcción y está muy ligada a la historia de la ciudad. Sigue leyendo y conoce la inspiración detrás de su original diseño, datos sobre su construcción y todo lo que ha impedido su finalización.

Comienzos lujosos

En 1872, Josep María Bocabella i Verdaguer regresa a España tras una estadía breve en el Vaticano. Esta experiencia lo dejó inspirado, con el deseo de construir en Barcelona un lugar de importancia religiosa parecido (en su cabeza) a la Basílica de Loreto. Para ello, Bocabella i Verdaguer fundó la Asociación Espiritual de los Devotos de San José, bajo la cual comenzó a hacer campaña para construir un templo dedicado a la Sagrada Familia.

La propia cripta de la iglesia se inició en 1882, construida con planos diseñados por Francisco de Paula del Villar. Originalmente, el arquitecto había planeado construir un lugar de culto neogótico, muy diferente a la Sagrada Familia que se puede ver hoy.

La Catedral de Gaudí

La Sagrada Familia no fue pensada para ser una catedral, pero desde el principio se planificó como una iglesia de tamaño similar. Los diseños originales tenían claras similitudes con catedrales españolas antiguas como la Catedral de Burgos, la Catedral de León y la Catedral de Sevilla. La Sagrada Familia tiene varios aspectos constructivos en común con las catedrales góticas catalanas y europeas, como la gran complejidad de partes que la componen.  Sin embargo, sigue sin ser una catedral pues carece de cátedra (en latín, “sede”) de obispo, por lo que funciona como iglesia central de una diócesis, conferencia o episcopado.

La Sagrada Familia también es conocida como la Catedral de Gaudí porque cuando se hizo cargo del proyecto en 1883, lo transformó con su estilo arquitectónico e ingenieril, combinando líneas góticas y curvas propias del Art Nouveau. Dedicó el resto de su vida al proyecto y lo imaginó como “una catedral para los pobres”. El Papa Benedicto XVI dijo, durante su primera visita a la Sagrada Familia el 7 de noviembre de 2010: “Una iglesia [es] lo único digno de representar el alma de las personas, porque la religión es la realidad más elevada del hombre”.

Basílica de la Sagrada Familia

La construcción de la Sagrada Familia se inició el 19 de marzo de 1882 bajo la dirección de su arquitecto, el señor Francisco de Paula del Villar. La idea original de construir un edificio de esa magnitud fue del librero Josep María Bocabella, fundador de la Asociación Espiritual de Devotos de San José, 10 años antes de que comenzara la construcción. Tras una visita al Vaticano en 1872, Bocabella llegó a Barcelona con la intención de construir una iglesia inspirada en la Basílica de Loreto.

El arquitecto Francisco del Villar había planeado una iglesia renacentista gótica de forma estándar, y bajo su dirección solo se completó la cripta del ábside de la iglesia. Sin embargo, debido a diferencias creativas con el equipo, Francisco del Villar dejó el cargo de arquitecto principal un año después, y Antonio Gaudí se hizo cargo transformando radicalmente del boceto original. Gaudí no fue nombrado arquitecto en jefe hasta 1884.

 

En referencia al tiempo que estaba tomando completar la construcción, se dice que Gaudí comentó: “Mi cliente no tiene prisa”, refiriéndose a Dios. A día de hoy, la Sagrada Familia es el monumento más emblemático de Barcelona, con la curiosidad de no tener ni una sola línea recta porque según el propio Gaudí, no existen líneas rectas en la naturaleza, y al ser un templo que refleja la Naturaleza, la Vida y la Muerte, no debería tenerlas. La construcción ha dependido exclusivamente de donaciones privadas desde el inicio.

En julio de 1936, durante el inicio de la Guerra Civil Española, los revolucionarios entraron en el edificio y prendieron fuego a la cripta, irrumpieron en el taller y quemaron gran parte de los planos y modelos de Gaudí. Por fortuna, algunas de las instrucciones y planos quedaron intactos y la construcción continuó finalizada la guerra, con nuevos arquitectos como Francesc Quintana, Isidre Puig y Luis Bonet. Estos tres arquitectos hicieron sus mejores esfuerzos para mantenerse fieles a la visión de Gaudí, aportando también su propio estilo.

Arquitectos de la Sagrada Familia

Desde sus inicios la Sagrada Familia ha tenido cambios de diseño, dirección e incluso materiales de construcción. El arquitecto a cargo fue Francisco del Villar, quien se encargó de diseñar y dirigir el emblemático edificio, pero por diferencias creativas con el equipo dimitió y fue reemplazado por Antonio Gaudí, quien se hizo cargo del diseño y cambió radicalmente los planos. Gaudí dedicó el resto de su vida a trabajar en la Sagrada Familia hasta su muerte en 1926. Hasta ese momento se había completado entre un 15 y un 25%.

La construcción continuó bajo la dirección de Domènec Sugrañes i Gras hasta que la obra fue interrumpida por la Guerra Civil Española en 1936. Ese año se quemaron en un incendio partes de la basílica inacabada, se destruyeron las maquetas y el taller de Gaudí quedó irreconocible.

Desde 1940 los arquitectos Francesc Quintana, Isidre Puig Boada, Lluís Bonet i Garí y Francesc Cardoner han continuado el trabajo a partir de versiones reconstruidas de los planos originales, así como adaptaciones modernas de cada generación (por ejemplo, Carles Buigas diseñó la iluminación). El actual director -e hijo de Lluís Bonet-, Jordi Bonet i Armengol, ha introducido tecnología informática en el diseño y construcción desde los años 80. Igualmente, Mark Burry trabaja desde Nueva Zelanda como arquitecto ejecutivo e investigador. Las esculturas de J. Busquets, Etsuro Sotoo y Josep Subirachs decoran las impresionantes fachadas. Hoy, el proyecto está completado en un 70% y se espera que esté terminado para 2026.

Sagrada Familia: Patrimonio de la UNESCO

Junto a otros seis edificios diseñados por Gaudí en Barcelona, ​​la Cripta y la Fachada de la Natividad de la Sagrada Familia son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 2005. Con cerca de 3 millones de visitantes al año es el monumento más visitado de España, superando a sitios como la Alhambra de Granada y el Museo del Prado de Madrid.